Tres años de CAR-T en España


Por Top Market Access, lunes, 19 de septiembre de 2022


Los especialistas debaten sobre los retos y necesidades que se presentan en el horizonte del Plan de Terapias Avanzadas a corto y medio plazo


Cuando se cumplen tres años desde la llegada de los CAR-T y se van a cumplir cuatro desde la puesta en marcha del ‘Plan de Abordaje de las Terapias Avanzadas en el Sistema Nacional de Salud’, los expertos consideran que tras el éxito de esta primera fase, en la actualidad hay que empezar a poner las bases para adaptar el sistema a la llegada de muchos más nuevos tratamientos e indicaciones y, por tanto a un número significativamente superior de pacientes. Por ese motivo, han recibido con buenos ojos la reciente ampliación de centros autorizados para la administración de CAR-T, aunque consideran necesario abordar adaptaciones al plan para asegurar que la calidad se mantenga.

Esta es una de las principales conclusiones que se extrae del ‘III Encuentro Terapias Avanzadas. 3 años de CAR-T en España’ organizado por Gilead en el Senado, coincidiendo con el Día Mundial del Linfoma, y que ha contado con un amplio panel de expertos de todos los ámbitos implicados, desde profesionales sanitarios a representantes del ámbito político y de la gestión sanitaria.

Aspectos como la proximidad, la equidad, la necesidad de acortar los tiempos para la administración de los medicamentos, reducir los pacientes que llegan en fase crítica, repensar el papel de los comités y descentralizar algunas de sus decisiones, dotar de un marco jurídico al propio plan o dar asistencia integral a pacientes y familiares que se tengan que desplazar han sido algunas de las cuestiones más relevantes puestas encima de la mesa por los participantes para dar respuesta al “tsunami”, como varios de los ponentes han descrito, de nuevas terapias avanzadas que llegarán en los próximos años a ofrecer grandes dosis de esperanza a muchos pacientes sin otra oportunidad.

La inauguración del encuentro ha sido llevada a cabo por el presidente de la Comisión de Sanidad del Senado, Modesto Pose, quien ha destacado algunos de los logros del Plan puesto en marcha en nuestro país y que ha sido evaluado por otros países de nuestro entorno. Junto a él, Felix Benguria, director senior de Government Affairs en Gilead España, ha señalado que hoy en día CART significa “esperanza” para muchos pacientes, por lo que hay que seguir trabajando para “seguir avanzando y optimizando las posibilidades que ofrecen los CAR-T”.

El consejero de Sanidad en Cantabria, Raúl Pesquera, ha participado en la primera mesa, en la que se trataba de hacer balance del plan y ha explicado que las terapias son una apuesta de su gobierno, “pero no una apuesta de futuro, sino de presente”. Pesquera ha descrito los esfuerzos que han tenido que hacer para lograr que el Hospital Marqués de Valdecilla fuera finalmente designado como centro autorizado y ha puesto en valor la colaboración multidisciplinar para conseguir ese hito. El jefe del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario La Fe de Valencia, José Luis Poveda, también ha puesto el acento en la importancia del trabajo en equipo de diferentes facultativos en el ámbito de las terapias avanzadas y ha planteado la relevancia que los farmacéuticos tienen en muchos de los procesos relacionados. Además, Poveda ha recordado que ante la incorporación de un “tsunami” de terapias avanzadas disruptivas, “la forma de abordar la introducción de estas terapias en la prestación también debería ser disruptiva”.

Sin tiempo que perder

La presidenta de la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), Begoña Barragán, ha puesto el acento en el tiempo que pasa para que un paciente acceda a los medicamentos. Por un lado, en lo que se refiere a los CAR-T ha reclamado procesos más cortos ya que estos pacientes “no tienen tiempo que perder” ante la que es “su última oportunidad” y, por otro lado, también ha reclamado acelerar la llegada de la innovación a la prestación farmacéutica una vez que los medicamentos son aprobados por la Agencia Europea de Medicamentos.

Por su parte, Nekane Murga, coordinadora de Medicina Personalizada y de Precisión y Terapias Avanzadas del País Vasco, ha reclamado que de aquí en adelante le gustaría que se siguiera “trabajando en red, que se siga investigando en los hospitales y con mayor colaboración en las redes de investigación”. Además, ha llamado la atención sobre la necesidad de reducir el número de pacientes que llegan en fase crítica, con lo que se reducen las posibilidades de éxito, para lo que ha reclamado acortar tiempos.

El jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen del Rocío, José Antonio Pérez Simón, ha querido mostrar su satisfacción por los resultados obtenidos en estos tres años ya que, según explicó se han “reproducido los resultados de ensayos clínicos en el día a día”. Además, este experto ha considerado la apertura de nuevos centros como una oportunidad, pero ha querido insistir en la necesidad de mantener la calidad de los registros para poder realizar evaluaciones.  

En la segunda de las mesas, que planteaba mirar al futuro, se han repetido algunas de las afirmaciones ya planteadas previamente. En este sentido, Anna Sureda, jefa del Servicio de Hematología Clínica del ICO L’Hospitalet y presidenta del Grupo Español de Trasplante Hematopoyético y Terapia Celular (GETH), ha destacado la homogeneidad y accesibilidad que se ha conseguido en toda España gracias al plan puesto en marcha. Coincidiendo con Barragán y Murga, también ha puesto en acento en la necesidad de reducir los plazos, tanto para los nuevos medicamentos como para los procesos de los tratamientos CAR-T.

Descentralizar decisiones

La coordinadora de la Estrategia Regional de Terapias Avanzadas de la Comunidad de Madrid, Elena Casaus, ha planteado que puede llegar a un punto en el que los comités puedan colapsar por el gran número de peticiones que reciban una vez que se vayan autorizando nuevos medicamentos, por lo que sería necesario modificar los procesos para adaptarse a las nuevas situaciones. Casaus también ha señalado la necesidad de evaluar más a fondo el plan y desarrollar un marco jurídico que dé garantías al mismo, al tiempo de avanzar en una mayor coordinación entre todas las administraciones autonómicas bajo el paraguas del Ministerio de Sanidad.

Jaume Tort, director de l’Organització Catalana de Trasplantaments (OCATT), también ha coincidido con otros participantes en que algunos de los retos de futuro, más allá de los plazos de administración, llegarán con la generalización de las terapias avanzadas y el incremento de actividad que se producirá. Además, ha reclamado mejorar la atención a pacientes y familiares, especialmente en caso de traslados, y mejorar los sistemas de información para que mantengan su utilidad a la hora de realizar el seguimiento de los pacientes.

La presidenta electa de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y hematóloga del Complejo Hospitalario de Salamanca, Maria Victoria Mateos, ha recordado que la EMA ya ha aprobado dos CAR-T para mieloma, por lo que ha reclamado de las autoridades acelerar los procesos de financiación para que lleguen cuanto antes. Esta experta también ha puesto encima de la mesa la necesidad de empezar a descentralizar decisiones, así como ofrecer recursos a las familias que tienen que acompañar a un paciente.

Esta misma preocupación fue expresada por la portavoz de la Comisión de Sanidad y senadora por El Hierro del Grupo Parlamentario Socialista, Esther Carmona, quien planteó la necesidad de mejorar la situación de los pacientes tratados lejos de su lugar de residencia al tiempo que consideró una buena noticia la ampliación de centros, que permitirá acercar el tratamiento a más pacientes con linfoma y leucemia. Además, planteó la necesidad de agilizar los circuitos para cumplir con las “legítimas expectativas” de los pacientes. Por otro lado, también apostó por buscar métodos de evaluación que permitan acelerar los procesos de fijación de precio y financiación de los nuevos medicamentos y profundizar en la cooperación y colaboración público-privada para que “permitan garantizar la sostenibilidad”.

Por último, el senador por Valencia del Grupo Parlamentario Popular y ex secretario general de Sanidad, Rubén Moreno, consideró que el plan, que se ha llevado a cabo con la colaboración de las comunidades autónomas, ha funcionado. No obstante, también puso el foco en la necesidad de acortar plazos tanto de los procesos CAR-T, “que van de 15 a 365 días” como de la incorporación general de la innovación, ante lo que citó algunos cambios en materia de procedimiento tanto de precio como de elaboración de los informes de posicionamiento terapéutico (IPT). Moreno también planteó las diferencias que se han observado hasta ahora en las probabilidades de acceder a tratamiento por parte de pacientes residentes en comunidades con centros autorizados y aquéllas que tienen que derivar a los pacientes a otros lugares, “hasta un 34% de diferencia” en ser tratado, denunció.

Fuente: Diariofarma