Transformación digital en AP como reto asistencial


Por Top Market Access, miércoles, 7 de abril de 2021


La crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus ha acelerado la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas a la Atención Primaria como la telemedicina con el objetivo de dar respuesta inmediata a los problemas de salud de la población de una manera segura, eficaz y sostenible.

La Atención Primaria se ha caracterizado, principalmente, por su accesibilidad al modelo asistencial, su continuidad en los cuidados y por la relación cercana entre médico-paciente. Sin embargo, la pandemia de coronavirus, que se prolonga en el tiempo, está empujando a una transformación del modelo asistencial tradicional.

Bajo este escenario, la telemedicina gana terreno como herramienta necesaria para el diagnóstico, seguimiento y empoderamiento de los pacientes que, cada vez más, exigen una atención sanitaria de mayor rapidez y calidad.

Por ello, los profesionales van asumiendo la implantación de la telemedicina como un elemento o herramienta más de la consulta cuya experiencia positiva va en aumento, planeando en un horizonte no muy lejano sustituir gran parte de la consulta presencial, sobre todo, aquella que no precisa, necesariamente, un contacto físico para una exploración.

Distinguir telemedicina de lo que no lo es

La telemedicina actual abarca una amplia gama de servicios asistenciales, y, en este sentido, hay distinguirla de otros conceptos que habitualmente se usan en este contexto como videoconsulta o teleconsulta y que distan de lo que, hoy en día, se entiende como telemedicina, término del que hay registradas hasta más de un centenar de definiciones.

Como explica al respecto, el coordinador del Grupo de Trabajo de Nuevas Tecnologías de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Dr. Francisco Javier Sanz, "el concepto telemedicina va mucho más allá de la simple `teleconsulta´ o `llamada telefónica´ que ha sido nuestra triste realidad para intentar dar una atención mínima de calidad a nuestros pacientes en los momentos más duros del confinamiento".

De ahí que, desde este Grupo de Trabajo, innovador en la Medicina española, se haya optado por la definición clásica establecida en 1988 por la Organización Mundial de la Salud: "Prestación de servicios de salud (en los que la distancia es un factor determinante) por parte de profesionales sanitarios a través de la utilización de tecnologías de la información y la comunicación (TICs) para el intercambio de información válida para el diagnóstico, el tratamiento, la prevención de enfermedades, la investigación y la evaluación y para la formación continuada de profesionales sanitarios, todo ello con el objetivo final de mejorar la salud de la población y de las comunidades".

No todas las telemedicinas son iguales

A partir del uso de esta herramienta para el intercambio de información con el paciente, relacionada con el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de diversos problemas relacionados su salud, el especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro de los grupos de trabajo de Cronicidad y Nuevas Tecnologías de SEMERGEN Dr. Hans Abdon Eguía distingue, principalmente, entre dos tipos: la sincrónica en la que el paciente intercambia impresiones con el médico simultáneamente, como es el caso de la "telepsiquiatría"; y la asincrónica en la que no existe esa conexión directa. Un ejemplo de ello lo constituyen la "telerradiología", la "teledermatología", la "telepediatría", en las que los pacientes no tienen necesidad de estar presentes en el momento de la teleconsulta.

Como telemedicina más sofisticada, este experto menciona la "teleurgencia", en la que la ambulancia que traslada al enfermo está interconectada con el propio hospital y con el médico de urgencias que va siguiendo al paciente por videocámara e, incluso, prepara el triaje online durante el recorrido hacia al centro sanitario.

Ventajas que ofrece la telemedicina

El paciente se convierte en el principal beneficiado de este tipo de tecnología, ya que podrá disponer de mayor accesibilidad a los recursos sanitarios, a la información sobre sus problemas y, en definitiva, a la universalización de su asistencia. "Con los años hemos pasado de un modelo sanitario más paternalista a colaborativo, donde se ha buscado el empoderamiento del paciente. Con la telemedicina creamos un canal más de comunicación con nuestros pacientes con todas las ventajas que ello aporta", destaca el coordinador de esta área de SEMERGEN.

Asimismo, lleva ligada una serie de ventajas tanto para el sistema como para los profesionales, según el Dr. Francisco Javier Sanz. "A nivel del sistema produce un aumento de la eficiencia a través de la optimización de los recursos asistenciales, mejorando la gestión de la demanda asistencial, reduciendo las estancias hospitalarias, disminuyendo la repetición de actos médicos y minimizando desplazamientos". "Para los clínicos -añade- se consigue una mejor comunicación entre profesionales, una historia médica más dinámica y centrada en el paciente, mejorando en la accesibilidad de los datos del mismo, además de mayores recursos en formación e investigación".

Conviene recordar que la información puede ser imparcial, imprecisa, confusa, errónea y al final llegar al receptor final (nuestro paciente) distorsionada. Es muy difícil llegar a transmitir al paciente el mismo clima de confidencialidad por medios digitales.

Otro limitante muy a tener en cuenta es la brecha digital de nuestra sociedad, evitar en gente mayor o con problemas auditivos/visuales y en zonas donde la tecnología no está implantada entre la población. Con el tiempo se podría llegar a producir un colapso de las consultas digitales debido a que las nuevas generaciones pueden entenderlo como una moda y la posible facilidad de acceso desde terminales móviles, tablets, dispositivos inteligentes del hogar, relojes digitales... puede al final volverse en contra.

Fuente: IM Médico Hospitalario