Tope temporal que recoge el real decreto de evaluación


Por Top Market Access, martes, 13 de enero de 2026


Industria farmacéutica y profesionales advierten que el horizonte del acceso a fármacos en 180 días debe comprender tanto evaluación como financiación.

La intención de acabar con uno de los principales problemas en el sistema sanitario en España, como es la demora en el tiempo de acceso de los pacientes a medicamentos innovadores, explica en gran parte el Real Decreto de Evaluación de tecnologías sanitarias que, tanto para la industria farmacéutica como para los profesionales sanitarios, era necesario. Ahora, una vez conocidos sus pormenores, plantea otras dudas que aún están por ver.

“180 días no puede ser evaluación y 180, decisión de financiación, porque ya serían 360 días. Si hay que evaluar para tomar una decisión, no se puede hacer una evaluación en paralelo con la financiación porque se solaparían procedimientos”, analiza la directora del departamento de Acceso de Farmaindustria, Isabel Pineros, durante su participación en una de las mesas de debate enmarcadas en la presentación del informe Ciclos Communis, que tuvo lugar a mediados de diciembre en el Senado.

Partiendo de esa base, para el Dr. Javier De Castro, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ese tope temporal es “absolutamente necesario y no las grandes demoras de la actualidad”, en referencia a los casi dos años que, según el informe W.A.I.T., nuestro país tarda en poner un medicamento innovador a disposición de los pacientes que lo necesitan por la vía convencional.

De ahí que Pineros incida en que el proceso de evaluación y posterior financiación se ciña al plazo que quiere reducir la nueva normativa y que “el resultado sea tener un medicamento disponible”. De no ser así, “no hemos ganado nada”, sentencia.

Predictibilidad, un valor innegociable

Otra de las reivindicaciones de las farmacéuticas gira en torno a la demanda de establecer una legislación que garantice la predictibilidad y, así, permitir el fomento de las inversiones en este sentido. “Las compañías necesitamos un marco seguro donde jugar, lo que nos permite predecir. Y eso es a lo que nos dedicamos Christina y yo”, expone Pablo Sierra, director de Public Affairs de Takeda, “que es convencer a nuestras organizaciones a que las inversiones vengan a España”.

Sierra acompaña la visión de la directora general de ViiV Healthcare, Christina Gabriel quien, ante “un contexto muy convulso y altamente cambiante donde los posicionamientos cambian casi a diario”, hace falta una “Europa fuerte” que tome decisiones adecuadas “para volver a ser competitivos y líderes de nuevo en la ciencia de la salud y en investigación”, analiza como parte del tema objeto de esta mesa titulada ‘Retos y fortalezas de la innovación farmacéutica en España y su acceso en el SNS’ y moderada por Gema Maldonado, jefa de sección en iSanidad.

Por ello, cree Gabriel, hace falta cambiar la visión de que los medicamentos innovadores son un gasto para entenderlos como “una inversión en salud y en la economía y sostenibilidad del país”. Parte de ese cambio que garantice el futuro de los sistemas sanitarios vendrá de la colaboración entre los distintos actores. También, los profesionales sanitarios.

Como oncólogo médico, el Dr. De Castro aboga por una mayor transparencia durante todo el proceso de evaluación de los medicamentos innovadores pero además que se tenga en cuenta la voz y la experiencia de los médicos que han estado administrando esos fármacos. “Porque nadie mejor que nosotros conoce realmente el impacto que tiene la incorporación de un nuevo fármaco para nuestros pacientes”, puntualiza en el caso de la oncología médica. Al mismo tiempo, hace hincapié en que más allá de los ensayos clínicos, donde coincide con todos los ponentes en que España es líder europea en este campo, hay que potenciar la extracción de datos en vida real.

Lo que repercutirá en la medición del impacto del valor del fármaco, entendido no solo como beneficio clínico sino un “retorno social” a través de los aspectos positivos que rodean a la vida del paciente que recibe dicha terapia.

A este respecto, Pineros apunta que ya no solo se trata de los 180 días sino de que, además, haya medicamentos que tarden menos, aquellos de “elevadísimo valor” donde se debe optar, en su opinión, por activar el acceso temprano o la financiación acelerada. Dejar el coste per se a un lado y medir “desde todos los prismas: lo que aporta al paciente, al sistema y a la sociedad”, gracias a la irrupción de tecnologías (inteligencia artificial, entre otras) que hacen posible una medición más precisa.

La palanca del acceso temprano, “clave” para Takeda en palabras de Sierra, ya es una realidad en países de nuestro entorno, asegura. Otro recurso que menciona el Dr. De Castro es el de la medicina de precisión, que en el caso del cáncer está permitiendo desarrollar “fármacos precisos para cada paciente”.

Diálogo y colaboración, caminos a seguir

La mesa de debate mostró cómo los retos y los logros dependerán de si hay un diálogo equitativo, fluido y transparente entre todos los protagonistas en la cadena del desarrollo y disponibilidad de los medicamentos innovadores. Por eso, Christina Gabriel insta a “fortalecer el diálogo temprano” y, cuando se ha hecho, ha quedado patente, retoma Pablo Sierra.

“Los ensayos clínicos en España son un ejemplo de colaboración y muestran cómo un marco normativo en colaboración con el sector privado hace que España sea líder mundial. Eso es lo que deberíamos trasladar al acceso a la innovación, a ser líderes”, recuerda. E insiste en que el nuestro es un país “complejo” donde el diálogo entre sector público y privado “debe ser constante” y así evitar, en relación con el real decreto de evaluación de tecnologías sanitarias, que se den duplicidades en forma de reevaluaciones.

Desde la visión de la patronal farmacéutica, Pineros zanja que “la industria está perfectamente preparada”, por lo que apuesta por “trabajar en ese sentido y por garantizar la equidad de todos los pacientes”.

Fuente: iSanidad