Impacto de subir el umbral mínimo de la OPR a 2 euros


Por Top Market Access, miércoles, 17 de junio de 2026


Aeseg estima que elevar de 1,60 a 2 euros PVL el umbral mínimo de los precios de referencia, tendría un impacto inferior a 100 millones, menos del 0,4% del gasto farmacéutico, y ayudaría a evitar problemas de suministro.

La Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) estima que elevar de 1,60 a 2 euros PVL el umbral mínimo del Sistema de Precios de Referencia (SPR) tendría un impacto inferior a 100 millones de euros sobre el gasto farmacéutico. La cifra, trasladada por la asociación tanto al Ministerio de Sanidad como al Ministerio de Hacienda, centra una de las principales alegaciones de la patronal al proyecto de Orden de Precios de Referencia de 2026 y busca situar el debate en términos de coste presupuestario, viabilidad industrial y seguridad de suministro.

La secretaria general de Aeseg, Elena Casaus, defendió durante la presentación de las alegaciones que esa actualización supondría menos del 0,4% sobre una cifra global de gasto farmacéutico situada en 25.000 millones de euros.

El planteamiento de Aeseg parte de la idea de que el sistema ya reconoce que debe existir un suelo por debajo del cual la “viabilidad de determinados medicamentos puede quedar comprometida”. Ese umbral está hoy fijado en 1,60 euros, pero la patronal sostiene que su aplicación es parcial y que no cumple la función para la que fue diseñado.

Casaus explicó que el umbral “solo opera cuando la Administración fija el precio de referencia”. Sin embargo, no impide que un laboratorio sitúe su precio por debajo de ese nivel en el mercado. Para Aeseg, esa diferencia convierte el mínimo en una referencia incompleta, porque el propio sistema asume la existencia de un límite de viabilidad, pero permite que se atraviese por la vía de las bajadas impulsadas por los operadores.

La patronal añade que este valor no ha sido actualizado en los últimos años “ni con el IPC ni con la evolución de los costes laborales, energéticos, regulatorios o de materias primas”. Además, el debate no parte de una cifra ajena al propio sistema, ya que el primer umbral mínimo se estableció en 2 euros, equivalentes a 3,12 euros a PVP-IVA, al menos en 2006. Desde esta perspectiva, la propuesta de Aeseg se presenta más como una recuperación actualizada del suelo que como una nueva exigencia presupuestaria.

La secretaria general de Aeseg insistió en que la cuestión no es si el sistema debe generar ahorro, sino que “está confundiendo ahorro con erosión de precios”. Según su planteamiento, cuando los precios caen por debajo de niveles sostenibles, el problema deja de ser el margen empresarial y pasa a ser la “permanencia de medicamentos críticos en el mercado y la capacidad de garantizar su suministro”.

Para ella, este caso es una muestra de un defectuoso diseño del SPR, que introduce una dinámica continua de reducciones que puede llevar los precios de algunos medicamentos esenciales o estratégicos a niveles económicamente inviables, especialmente cuando se combinan precios bajos con incrementos de costes y mercados con pocos operadores.

La asociación considera que el impacto presupuestario de la actualización del umbral sería limitado frente a los riesgos que pretende evitar. La tesis de Aeseg es que el coste de no actuar puede aparecer después en forma de problemas de suministro, necesidad de revisiones al alza urgentes y pérdida de capacidad industrial. En palabras de Casaus, si el precio es la única variable, España terminará dependiendo de que otros países fabriquen sus medicamentos.

El caso de la amoxicilina

El ejemplo más directo para ilustrar esa contradicción fue la amoxicilina. Aeseg recordó que la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) revisó al alza el precio de determinados medicamentos tras apreciar problemas de viabilidad y que, pocos meses después, el proyecto de Orden de Precios de Referencia volvía a aplicar reducciones sobre algunos de esos mismos conjuntos. Para la asociación, el sistema corrige un problema por una vía y lo reproduce por otra.

La directora técnica de Aeseg, María Álvarez, concretó esa situación en cinco conjuntos de medicamentos esenciales en los que el proyecto de orden revisaba precios a la baja pese a que el propio texto contemplaba la posibilidad de no hacerlo en este tipo de productos. Los conjuntos citados fueron amoxicilina, amoxicilina clavulánico, acenocumarol, dexametasona oral y posaconazol.

De esos cinco, cuatro, todos salvo posaconazol, habían sido objeto de una revisión al alza por parte del Ministerio de Sanidad tras acuerdo de la CIPM. Según explicó Álvarez, la fundamentación de esas subidas fue la vulnerabilidad y el bajo precio de esos medicamentos, que comprometían su comercialización.

La directora técnica señaló que Sanidad ha trasladado informalmente a la asociación que atendería las alegaciones relativas a esos medicamentos y que no pretendía deshacer las subidas aprobadas. Aeseg valora esa corrección, pero sostiene que el problema no debería resolverse cada año por la vía de la alegación, sino mediante una salvaguarda estable que impida que el sistema vuelva a reducir automáticamente precios revisados al alza por razones de viabilidad.

Metodología y previsibilidad

La patronal también utilizó la comparecencia para plantear otras alegaciones habituales a la OPR, especialmente en materia de la metodología de cálculo de algunos precios de referencia. Álvarez explicó que cada año aparecen moléculas en las que las compañías desconocen con precisión el criterio aplicado, especialmente en combinaciones de fármacos, cálculo de medias ponderadas y del coste tratamiento día.

Este año, Aeseg centró esa crítica en metilfenidato y formoterol. Según Álvarez, ambos medicamentos se calcularon desde 2014 mediante media ponderada, pero en 2026 se aplicó una forma que la asociación considera inconsistente y difícil de reconstruir. Desde la entrada en vigor del actual SPR, metilfenidato acumula una bajada de precio cercana al 59% y formoterol del 30%, según los datos expuestos por la Álvarez.

La asociación vincula esta falta de previsibilidad con la planificación empresarial y con los problemas de suministro. La directora técnica de Aeseg señaló que ambos medicamentos acumulan desabastecimientos desde hace más de dos años y recordó que el propio real decreto establece que los precios de referencia deben fijarse de modo que se garantice el suministro adecuado. Para Aeseg, las compañías necesitan reglas claras, criterios homogéneos y procesos estables para decidir lanzamientos y continuidad en el mercado.

Otra alegación recurrente se refiere al redondeo del precio de referencia. Álvarez explicó que los precios se recalculan con seis decimales y después se redondean a dos, lo que puede generar bajadas aunque no haya cambios reales en el mercado ni nuevas presentaciones que modifiquen el coste tratamiento día. En la orden de este año, Aeseg identificó 29 presentaciones con reducciones de entre uno y ocho céntimos a consecuencia de este mecanismo y el posterior cálculo de coste tratamiento día.

La patronal sostiene que, en medicamentos de precio muy bajo, esas reducciones aparentemente menores pueden acumularse y erosionar la viabilidad. Según el análisis expuesto por Álvarez, algunas moléculas llegaron a registrar descensos de hasta el 20% en diez años sin cambios materiales en el mercado. Por ello, Aeseg pide que el sistema no recalcule precios de conjuntos que no incorporan nuevas presentaciones ni alteraciones relevantes.

Lanzamientos de genéricos

El último ejemplo desarrollado por Aeseg fue rivaroxabán. Álvarez lo presentó como una muestra de que el sistema actual no tiene en cuenta el esfuerzo de las compañías que lanzan un medicamento genérico nuevo. Según explicó, la aplicación del coste tratamiento día prevé una bajada del 59% para las presentaciones de 10 mg y del 31,8% para las de 15 mg, las de menor dosificación de fármaco.

La directora técnica precisó que la alegación no se limita al efecto sobre las dosis más bajas, sino al momento en que se produce la reducción, ya que no ha pasado ni unos pocos meses desde su lanzamiento. Estos medicamentos no pudieron comercializarse en 2025 por los procedimientos judiciales abiertos y salieron al mercado en enero de 2026, ya con un descuento del 50% respecto al medicamento original. Aeseg considera que aplicar una bajada adicional tan poco tiempo después del lanzamiento reduce el incentivo para introducir nuevas moléculas genéricas.

En el trasfondo de todas las alegaciones, la patronal insiste en su petición de una reforma del Real Decreto de Precios de Referencia, no solo correcciones puntuales en la orden anual. Casaus y Álvarez defendieron que el marco vigente debe modificarse para incorporar salvaguardas de viabilidad, mayor transparencia metodológica y mecanismos que eviten que el propio sistema revierta decisiones administrativas adoptadas para proteger medicamentos vulnerables.