Erosión de la viabilidad de los genéricos


Por Top Market Access, martes, 28 de julio de 2026


Aeseg considera que el proyecto de Real Decreto de financiación y precio de los medicamentos no resuelve el principal problema que arrastra el actual sistema de precios de referencia. 

Según explican, la erosión sucesiva de los precios hasta niveles que pueden comprometer la viabilidad comercial de determinados medicamentos genéricos, maduros, esenciales o de bajo precio se mantendría con el nuevo texto que regularía este sistema. La organización reconoce avances en la dinamización de las cuotas de mercado, pero entiende que la reforma deja sin corregir la parte más crítica del modelo vigente.

La secretaria general de Aeseg, Elena Casaus, resume, en palabras a Diariofarma, la principal objeción de la patronal. “Es un Real Decreto que no viene a corregir la principal crítica que ha hecho el propio Ministerio del Real Decreto de Precios de Referencia, que es la continua erosión de precios hasta niveles de inviabilidad comercial”. En su opinión, el proyecto orientó los cambios hacia la creación de un sistema de precios dinámicos, pero no incorporó factores correctores suficientes para los productos que ya se encuentran en la franja más baja de precios.

Además, Aeseg ha presentado un documento de valoración del proyecto de RD en el que  subraya que se “mantiene una lógica de reducción sucesiva y acumulativa de precios sin introducir salvaguardas suficientemente claras”. La asociación advierte de que esta dinámica puede situar algunos medicamentos en niveles económicamente inviables, afectar a la permanencia de operadores en el mercado y terminar repercutiendo sobre la seguridad de suministro.

Casaus insiste en que la reforma no incluyó ninguno de los mecanismos que Aeseg considera necesarios para frenar esa tendencia. “En los precios muy baratos que se van erosionando, el RD no introduce ningún factor corrector”, afirma. Entre las ausencias destaca una cláusula que permita rechazar bajadas temerarias cuando puedan poner en riesgo la continuidad de un medicamento.

La patronal plantea que la Administración no se limite a comprobar formalmente las reducciones voluntarias de precio, sino que pueda analizar su viabilidad económica, sus consecuencias para la competencia y sus posibles efectos sobre el suministro. En su comunicado sostiene que, sin ese control, “el sistema puede seguir permitiendo estrategias de precios que distorsionen el mercado y comprometan la continuidad de medicamentos necesarios para el Sistema Nacional de Salud”.

Un límite del 40% a la primera rebaja

Otra de las alegaciones se refiere a la reducción inicial que deben aplicar los medicamentos competidores. La Memoria de Análisis de Impacto Normativo especifica de forma reiterada una bajada del 40%, pero ese porcentaje no aparece expresamente recogido en el articulado del proyecto, pese a que también aparece en el Proyecto de Ley de los Medicamentos. Casaus insiste en que esa máxima reducción para el primer genérico “no aparece en el articulado, a pesar de estar en la memoria”, explica Casaus. Aeseg considera que la ausencia de un límite explícito genera inseguridad jurídica y deja abierta la posibilidad de exigir reducciones superiores, una situación que, según su valoración, puede desincentivar lanzamientos, reducir la entrada de competidores y debilitar la competencia efectiva a medio plazo.

La organización también reclama un umbral mínimo efectivo de precio situado en dos euros, que debería actualizarse conforme a la evolución de los costes y del índice de precios de consumo. La propuesta es que este suelo actúe tanto cuando el precio lo fija la Administración como cuando una compañía presenta una bajada voluntaria. Casaus señala que el umbral debe funcionar “en los dos sentidos”. Para ella, “si existe, hay que respetarlo cuando sea el Ministerio el que fija el precio, pero también cuando es un ofertante el que hace la oferta”, sostiene. A ello añade que, cuando Sanidad detecte un riesgo de desabastecimiento asociado a una oferta anormalmente baja, debería disponer de capacidad para rechazarla.

Aeseg asegura que esta propuesta no persigue limitar la competencia, sino impedir “una competencia destructiva que termine expulsando productos del mercado o concentrando la oferta en un número cada vez menor de operadores”. Para la asociación, las reducciones indefinidas pueden proporcionar un ahorro inmediato, pero también debilitar la presencia de competidores y la sostenibilidad de los medicamentos que abastecen de forma cotidiana al SNS.

La patronal cuestiona, además, las revisiones anuales de precios cuando no se produjeron cambios sustanciales en las condiciones del mercado. Aunque puedan consistir en reducciones de pocos céntimos, Casaus advierte de que su efecto se acumula ejercicio tras ejercicio y acaba siendo una cuantía relevante con el tiempo. “La corrección de la principal carencia de los precios de referencia, que es la erosión de los precios hasta la inviabilidad comercial, no se vio corregida por ningún mecanismo”, afirma.

Precios dinámicos poco definidos

Aeseg sí reconoce que el proyecto incorpora elementos que podrían favorecer la competencia y superar el estancamiento de las cuotas de mercado. Casaus considera que “se avanza parcialmente” en este terreno y también en las medidas dirigidas a facilitar la penetración de nuevos lanzamientos. No obstante, condiciona esa valoración positiva al posterior desarrollo del sistema.

El proyecto permite revisar los precios en función de la competencia, el impacto presupuestario o las condiciones de suministro, pero no concreta los indicadores, las cuotas que activarían una revisión ni los porcentajes que se aplicarían. “Han dejado tan abierto el sistema de precios dinámicos que puede alguien que lo interprete de otra manera y, en vez de venirnos bien, venirnos peor”, advierte la secretaria general.

Para aportar predictibilidad, Aeseg propone una primera revisión cuando los medicamentos competidores alcancen una cuota de mercado del 50% y una segunda cuando lleguen al 70%. La asociación busca así que las decisiones respondan a criterios previamente conocidos y a una competencia efectiva, en lugar de depender de revisiones discrecionales.

También solicita que la incorporación al sistema de precios de referencia no se produzca de manera automática por el mero transcurso del tiempo. A su juicio, debe comprobarse que existe competencia “efectiva, verificable y continuada”, teniendo en cuenta el número de productos realmente comercializados, su disponibilidad, su cuota y la ausencia de incidencias relevantes de suministro.

Avances parciales

Casaus admite que la intención de dinamizar las cuotas y mejorar la penetración de nuevos genéricos puede resultar positiva. Como ejemplo de los problemas actuales menciona el caso de dabigatrán, donde, según explica, el genérico no alcanzó el 20% después de dos años en el mercado, mientras la marca mantuvo la mayor parte de las ventas.

Sin embargo, para Aeseg, estos avances no compensan la falta de medidas sobre la viabilidad de los medicamentos con precios más bajos. “Lo que está rozando ya un mínimo hay que corregirlo para preservar la seguridad de suministro de esos medicamentos, y no se está haciendo con este Real Decreto”, afirma Casaus.

La organización pide además una mayor coherencia entre la política de precios y los objetivos industriales y sanitarios de España y de la Unión Europea. En su documento considera que “no parece coherente reclamar nuevas inversiones industriales, reforzar la fabricación de medicamentos críticos, promover la autonomía estratégica” y, al mismo tiempo, mantener mecanismos que intensifican la presión sobre los productos fuera de patente.

Aeseg comparte la necesidad de modernizar el sistema y favorecer una mayor competencia, pero concluye que el texto actual “se queda corto”. Su valoración final es que “la competencia no puede construirse sobre bajadas indefinidas de precio” y que, sin un límite máximo a la reducción inicial, un umbral mínimo efectivo y mecanismos frente a las bajadas temerarias, persistirá el riesgo para la viabilidad de medicamentos esenciales del SNS.