La Asociación Europea de Farmacéuticos Hospitalarios (EAHP) y la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (Efpia) han publicado una guía conjunta para promover la aplicación de códigos de barras en cada dosis individual de medicamento. Esta medida supone un avance directo respecto a la práctica actual, centrada en la codificación de paquetes múltiples, y busca erradicar los errores de medicación en el ámbito hospitalario, una de las principales fuentes de daños prevenibles en la atención sanitaria.
El escaneo de dispositivos y dosis en la cama del enfermo permite a los profesionales verificar de forma automatizada que el paciente adecuado reciba la dosis correcta del fármaco prescrito. La elaboración del documento responde a diversos estudios desarrollados por farmacéuticos que demostraron que la verificación mediante escaneo junto a la cama del paciente reduce los errores de medicación en un margen situado entre el 30 % y el 60 %. Con este referente, el plan estratégico elaborado por ambas entidades busca estructurar un proceso de implantación progresivo, viabilizar los costes de transición y evitar incidencias en la cadena asistencial.
El esquema de trabajo fijado por EAHP y Efpia contempla un desarrollo gradual estructurado en un periodo de 15 años. Este margen temporal se diseñó específicamente para minimizar cualquier tipo de interrupción en los servicios asistenciales y permitir a los hospitales y a la industria farmacéutica gestionar las inversiones adicionales necesarias. La exigencia se aplicará de forma obligatoria a todos los medicamentos de nueva autorización a partir de 2031, mientras que los fármacos que ya se encuentran en el mercado irán incorporando el etiquetado de forma progresiva.
La guía establece metas concretas para la adopción de la tecnología de lectura en los centros asistenciales de Europa. Las previsiones del documento señalan que el 50 % de los hospitales europeos estará capacitado para efectuar el escaneo de códigos de barras en el lado del paciente en 2032. Posteriormente, el objetivo fijado para 2036 contempla que dicha tecnología alcance a un 80 % de las instalaciones hospitalarias del continente.
Nenad Miljković, presidente de la EAHP, valoró la publicación del documento marco. "La EAHP acoge con satisfacción la guía conjunta sobre el código de barras de unidad única como un paso importante para reducir errores de medicación y eventos adversos. Agradecemos a Efpia su colaboración y compromiso con la implementación de esta importante guía", señaló. Asimismo, Miljković subrayó que la "EAHP está comprometida a garantizar el uso eficaz y adecuado de la codificación de unidad única en los sistemas sanitarios para garantizar la seguridad del paciente".
Por su parte, Nathalie Moll, directora general de Efpia, remarcó la importancia del trabajo cooperativo entre la producción industrial y la farmacia de hospital. "Esta guía conjunta sobre el código de barras de unidad única refleja nuestro compromiso compartido con la seguridad del paciente. Agradezco a EAHP su colaboración constructiva y reconozco los esfuerzos de las empresas miembros de EFPIA en la preparación para implementar la guía", afirmó. Moll añadió que "durante los próximos cinco años, todos los nuevos medicamentos incluirán un código de barras en cada dosis. Esto apoyará un mejor uso de los recursos sanitarios, incluido el tiempo de los profesionales sanitarios, y aportará avances reales en la atención al paciente".
Impacto en los servicios de salud
La dispensación hospitalaria de medicamentos presenta complejidades asociadas a la manipulación de envases secundarios o multidosis. En el entorno hospitalario habitual, los paquetes multidosis contienen diversas unidades de administración que se fraccionan en dosis individuales antes de ser distribuidas a diferentes enfermos. Aunque el embalaje primario u original suele llevar impreso un código de identificación, las dosis unitarias resultantes del fraccionamiento carecen frecuentemente de un elemento propio de trazabilidad.
La falta de identificación individualizada en viales, ampollas o jeringas prellenadas condiciona la verificación previa al momento de la administración. La inclusión de un código impreso directamente en cada una de estas presentaciones unitarias permite reducir las tasas de error hasta en un 41 %. Los fallos en la administración no solo incrementan los índices de morbilidad y, en casos graves, la mortalidad, sino que conllevan estancias hospitalarias prolongadas, reingresos evitables y un encarecimiento directo de la asistencia.
El estándar técnico acordado para las unidades individuales requerirá la impresión de datos clave para la seguridad y el seguimiento farmacológico. Cada código de barras contendrá la información relativa al código global de artículo comercial (GTIN), el número de lote de fabricación y la fecha de caducidad correspondiente. La lectura automatizada de estos tres parámetros permite al personal farmacéutico y de enfermería validar instantáneamente la idoneidad del tratamiento y su perfecto estado de conservación antes de que se efectúe la toma o la inyección.
El plan presentado constituye un compromiso amplio por parte de la industria y la farmacia hospitalaria para transformar los circuitos de utilización de medicamentos en los sistemas sanitarios europeos, apoyando un uso más eficiente de los recursos públicos y reduciendo la carga económica derivada de las complicaciones farmacológicas evitables.
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